
Adán hubiera podido culpar a su mujer por traerle la muerte con su consejo y, en cambio, no la abandonó mientras vivió en este mundo, porque sabía que le había sido entregada por el poder divino.
Hildegarda de Bingen. Scivias: Conoce los caminos
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Adán hubiera podido culpar a su mujer por traerle la muerte con su consejo y, en cambio, no la abandonó mientras vivió en este mundo, porque sabía que le había sido entregada por el poder divino.
Hildegarda de Bingen. Scivias: Conoce los caminos
Si yo trabajara en Starbucks, en vez de escribir el nombre de la gente en su vaso de café, escribiría lo siguiente: Un día, tú y todas las personas a las que quieres moriréis. Y, más allá de un reducido grupo de personas durante un brevísimo periodo de tiempo, poco de lo que digas o hagas importará jamás. Esta es la «verdad incómoda» de la vida. Y todo lo que piensas o haces no es más que una complicada forma de evitarla. Somos polvo cósmico intrascendente, chocando y dando vueltas en una mota azul y diminuta. Nos imaginamos nuestra propia importancia. Nos inventamos un propósito; no somos nada. Disfruta de tu puto café.
Mark Manson. Todo está jodido
Durante los pasados diez años, los tratamientos con bótox y la cirugía plástica llegaron a ser considerados como una mejora saludable de la autoestima, antes bien que lo que realmente son: la evidencia de que tememos y detestamos nuestra falta de conciencia del tiempo. Nuestra aversión natural a la muerte es amplificada por una cultura que considera que el tiempo es un enemigo y hace todo lo posible para negar su paso. Como dijo Woody Allen: “Los estadounidenses creen que la muerte es opcional.
Marcia Bjornerud. Conciencia del tiempo.
Desde la sensación pura hasta la intuición de la belleza, desde el placer y el dolor hasta el éxtasis místico y la muerte, todo lo que es fundamental, todas las cosas que son para el espíritu humano más hondamente significativas, tan sólo pueden experimentarse, no expresarse. Lo demás, siempre y por doquiera, es silencio.
Aldous Huxley. Música en la noche
A cuánta gente he visto despreciar la vida por miedo a la muerte. Como si no fuera un don irrepetible, sino un riesgo que debe ponerse a prueba con los gestos más extremados, desde la pérdida de los sentidos —modernos lotófagos de Homero en busca de una anestesia en el alcohol, las drogas y todo tipo de excesos al precio de nuestras vergüenzas más íntimas— hasta la guerra contra enemigos imaginarios que no son nada más que nuestros miedos más íntimos.
Andrea Marcolongo. Etimologías para sobrevivir al caos
Perder el miedo a la muerte es condición necesaria para gozar de la existencia.
Jorge Freire. Agitación. Sobre el mal de la impaciencia
He consumido muchos años mirando cómo todas las cosas se mudaban y perecían, ciego para ver su eternidad.
Ramón María del Valle-Inclán. La lámpara maravillosa
Como reclamamos un futuro, vivimos cada momento a la espera, insatisfechos; vivimos cada momento de paso. Y precisamente de esta manera el verdadero nunc stans, el presente intemporal, se reduce al nunc fluens, el presente fugitivo, pasajero, que apenas dura uno o dos segundos. Esperamos que cada momento pase a continuarse en un momento futuro, y así pretendemos evitar la muerte, precipitándonos siempre hacia un futuro imaginado. Queremos encontrarnos con nosotros mismos en el futuro. No queremos sólo este ahora, sino otro ahora, y otro y muchos más; mañana y mañana y mañana. Y así, de modo paradójico, nuestro presente empobrecido huye, precisamente porque le exigimos que termine. Queremos que termine para que pueda pasar a otro momento, a un momento futuro que, a su vez, sólo existirá para pasar.
Ken Wilber. La conciencia sin fronteras
Pero a lo largo de la historia humana se ha percibido la expresión de la individualidad como una amenaza para el orden establecido. Pese al entusiasmo con que se declara defensora del individuo, nuestra cultura favorece de muchas maneras el conformismo. La insipidez y la previsibilidad de la vida moderna nos tranquilizan agradablemente. Dondequiera que vayamos, nos costará encontrar una tienda o un restaurante que tenga algo que lo distinga.
En las zonas comerciales, restaurantes, cines, en todas partes nos encontramos con la misma ropa, las mismas marcas, los mismos menús, las mismas películas, la misma arquitectura. En la costa este de Estados Unidos nos podemos sentar en un restaurante idéntico a aquel donde estuvimos sentados en la costa oeste. Sin embargo, según dice el psicoanálisis, la repetición es la muerte. Nos defiende del ajetreo de la vida individual, buscando la mortífera paz de una cultura que ha desterrado la sorpresa.
Thomas Moore. El cuidado del alma
El pensamiento más inspirado es impotente ante la muerte, una impotencia que ha generado nuestros escenarios metafísicos y religiosos. El pensamiento vela tanto como revela, probablemente mucho más.
George Steiner. Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento