Cuando despertamos, es decir, cuando el organismo ha activado el modo «individuo consciente», aparece en la pantalla el relato, el yo de cada uno. Ya está construido. Decidimos los planes, la agenda, pero es el relato autobiográfico el que irá proponiendo la conducta, en este caso, con los síntomas: dolor, cansancio, abatimiento, mareo.
Arturo Goicoechea. Sapiens, ma non troppo