A pesar de que la esclavitud fue abolida ya hace tiempo, hoy en día ha aparecido una forma mucho más sutil de esclavitud: la falta de confianza en nosotros mismos, que nos lleva a actuar como recursos de los demás. Hay personas que, debajo de un disfraz de seguridad y tranquilidad, aceptan ser guiados como ovejas por otras. Literalmente, les pertenecen.
Xesco Espar. Jugar con el corazón