Las cosas de las que más se habla son las que menos existen. La ebriedad, el goce, existen.
Arthur Schnitzler. La ronde
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Las cosas de las que más se habla son las que menos existen. La ebriedad, el goce, existen.
Arthur Schnitzler. La ronde
Todo pensamiento es un error regulado… Al elegir la regulación de nuestros errores, al mostrarnos dispuestos a aceptar aproximaciones cada vez mas cercanas a la realidad inalcanzable, es como pensamos y vivimos correctamente… ¡Un hombre es lo que ama!
Henry Miller. Quisiera dar un gran rodeo: Epistolario
Las historias no son una huida de la realidad sino un vehículo que nos transporta en nuestra búsqueda de la realidad, nuestro mejor aliado para dar sentido a la anarquía de la existencia.
Robert McKee. El guion
El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Solo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo. Y después, cuando le quitan la venda de los ojos, puede mirar al pasado y comprobar qué es lo que ha vivido y cuál era su sentido.
Milan Kundera. La insoportable levedad del ser
La ingenuidad, la cobardía, la vanidad de pensar que todo lo que nos sucede tiene un sentido. De interpretarlo todo como si fueran pruebas impuestas por un dios que organiza la salvación de cada uno como una carrera de obstáculos. A los espíritus, dice Nietzsche, se los juzga —y, contrariamente a lo que dice Jesucristo, hay que juzgar—por su capacidad de no contarse historias, de amar la realidad y no las ficciones consoladoras que la sustituyen. Se los juzga por la dosis de verdad que son capaces de soportar.
Emmanuel Carrère. El Reino
Tales son las paradojas que fragua nuestra conciencia para permitirnos vivir nuestras contradicciones: mientras que algunos sueños impregnan nuestra realidad hasta el extremo de que se incrustan en ella como si fueran hechos probados, nuestro entendimiento, por el contrario, hace que experimentemos ciertos momentos de la vida presente como tan apartados de nuestro marco cotidiano que sería fácil creer que son sueños, o que ya pertenecen al pasado, lo cual nos autoriza a concederles tan poca importancia como si en efecto se tratara de quimeras o de viejos recuerdos.
Catherine Millet. Celos
Nuestras motivaciones, ideas y creencias conscientes son una mezcla de información falsa, prejuicios, pasiones irracionales y racionalizaciones, en que fragmentos de la verdad flotan y ofrecen la seguridad, aunque falsa, de que toda la mezcla es genuina y verdadera. El proceso del pensamiento intenta organizar este cultivo de ilusiones de acuerdo con las leyes de la lógica y la credibilidad. Se supone que este nivel de la conciencia refleja la realidad; es el mapa que usamos para organizar nuestra vida. Este mapa falso no está reprimido; lo que está reprimido es el conocimiento de la realidad, el conocimiento de la verdad.
Erich Fromm. Tener o ser
Tal como lo observara Arthur Schopenhauer, la “realidad” es creada por el acto del deseo; la empecinada indiferencia del mundo a nuestras pretensiones, esto es, la reticencia del mundo a someterse a nuestra voluntad, nos devuelve la percepción del mundo “real”: restrictivo, limitante y desobediente.
Zygmunt Bauman. Modernidad líquida
Las fases sucesivas de la imagen serían estas:
Es el reflejo de una realidad profunda.
Enmascara y desnaturaliza una realidad profunda.
Enmascara la ausencia de realidad profunda.
No tiene nada que ver con ningún tipo de realidad, es ya su propio y puro simulacro.
Jean Baudrillard. Cultura y simulacro
Igual que se tiene idea de lo que son las viandas cocidas y otros alimentos semejantes, al decir que esto es un cadáver de pescado, aquello un cadáver de pájaro o de lechón; o también que el falerno no es más que el zumo de un género de uva; la toga pretexta, lana de oveja teñida en sangre de marisco; y por lo respectivo al placer del amor, que no es éste más que un contacto de nervios y excreción de humor, acompañado de una convulsión; igual que estas ideas alcanzan de lleno los mismos objetos y penetran en su interior, de suerte que se ve lo que son en realidad; del mismo modo conviene obrar en todo el discurso de la vida.
Al parecerte los objetos acreedores a la más honda confianza, despójalos, observa en el fondo su ruindad, y arráncales esta corteza de que se glorían. Que es el orgullo un peligroso sofista, y cuando piensas dedicarte más que nunca a las cosas graves, es cuando mayormente te engaña.
Marco Aurelio. Meditaciones