Es extraño cómo se escogen a veces los lugares donde obtener respuestas o simple bálsamo para aliviar en parte el dolor que nos posee, y a qué derrotados dioses les mendigamos luz, de qué modo incomprensible vamos buscando en el mundo reclinatorios y momentos sagrados, símbolos dudosos, miradas que nos fotografíen desnudos como desde lo alto de un cielo roto.
Carlos Castán. La mala luz