Si no tienes disciplina o, mejor dicho, autodisciplina, no eres libre de elegir quién quieres ser. Si no tenemos autodisciplina, no podemos elegir nuestro futuro y estamos siempre a merced de los demás.
Xesco Espar. Jugar con el corazón
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Si no tienes disciplina o, mejor dicho, autodisciplina, no eres libre de elegir quién quieres ser. Si no tenemos autodisciplina, no podemos elegir nuestro futuro y estamos siempre a merced de los demás.
Xesco Espar. Jugar con el corazón
Parece haber demasiadas jóvenes de clase media, criadas lejos de las calles urbanas, convencidas de que su vida adulta será una prolongación de sus hogares cómodos y sobreprotegidos. Pero el mundo sigue siendo una selva. El precio de la libertad de la que disfrutan las mujeres hoy es su responsabilidad personal en cuanto a vigilancia y autodefensa.
Camille Paglia. Feminismo pasado y presente
Estos hombres, reducidos a meras “unidades” numéricas, serán alojados, no diremos en casas, pues esa misma palabra sería impropia, sino en “colmenas” cuyos compartimentos estarán todos trazados sobre el mismo modelo y amueblados con estos objetos “fabricados en serie” para hacer desaparecer toda diferencia cualitativa del entorno en el que vivirán. Basta con examinar los proyectos de algunos arquitectos contemporáneos (donde ellos mismos califican estas viviendas de “máquinas vivientes”) para ver que no estamos exagerando nada; ¿qué ha sido del arte y la ciencia tradicionales de los antiguos constructores y de las reglas rituales que presidían el establecimiento de ciudades y edificios en las civilizaciones normales? Sería inútil insistir en ello, pues habría que estar ciego para no darse cuenta del abismo que separa a la civilización moderna de éstas, y todos estarán sin duda de acuerdo en lo grande que es la diferencia. Sólo que lo que la inmensa mayoría de los hombres celebran hoy como “progreso” es precisamente lo que nos parece, por el contrario, una profunda decadencia, pues es evidente que no son más que los efectos del movimiento descendente, cada vez más acelerado, que arrastra a la humanidad moderna hacia los “bajíos” donde reina la pura cantidad.
René Guénon. El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos
Cuando la gente reflexiona acerca de cómo se siente cuando su experiencia fue muy positiva, mencionan por lo menos uno, y frecuentemente todos los rasgos siguientes. Primero, la experiencia suele ocurrir cuando nos enfrentamos a tareas que tenemos al menos una oportunidad de lograr. Segundo, debemos ser capaces de concentrarnos en lo que hacemos. Tercero y cuarto, normalmente la concentración es posible porque la tarea emprendida tiene unas metas claras y nos ofrece una retroalimentación inmediata. Quinto, uno actúa sin esfuerzo, con una profunda involucración que aleja de la conciencia las preocupaciones y frustraciones de la vida cotidiana. Sexto, las experiencias agradables permiten a las personas ejercer un sentimiento de control sobre sus acciones. Séptimo, desaparece la preocupación por la personalidad aunque, paradójicamente, el sentimiento acerca de la propia personalidad surge más fuerte después de la experiencia de flujo. Finalmente, el sentido de la duración del tiempo se altera; las horas pasan en minutos y los minutos pueden prolongarse hasta parecer horas.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Una personalidad que únicamente se diferencia–y que no se halla integrada–puede lograr grandes éxitos individuales, pero corre el riesgo de envilecerse con el egoísmo. Por lo mismo, alguien cuya personalidad se base exclusivamente en la integración se sentirá conectada y segura, pero no tendrá una individualidad autónoma. Sólo cuando una persona invierte cantidades iguales de energía psíquica en estos dos procesos y evita tanto el egoísmo como la conformidad, es posible que la personalidad pueda llegar a la complejidad.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
La solución es liberarse de forma gradual de las recompensas de la sociedad y aprender cómo sustituirlas por recompensas que estén bajo el poder propio de uno.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Confía en ti mismo, y otro no te traicionará.
Benjamin Franklin. Almanaque del pobre Richard
Una bolsa vacía no puede mantenerse en pie.
Benjamin Franklin. Autobiografía
Considera como uno de tus bienes más valiosos la autonomía, que no se alcanza disfrutando lo menos posible de tanto como sea posible, sino cuando con poco aprendemos a ser felices. Debes convencerte de que disfruta más de la abundancia quien menos necesita. Es sencillo satisfacer los deseos naturales, y mucho más complicado alcanzar lo superfluo. ¿Y no son más dulces los placeres obtenidos sin esfuerzo? Los alimentos más modestos proporcionan el mismo placer que las recetas más elaboradas: nos evitan igual la molestia del hambre. ¿Hay algo más placentero que el pan y el agua cuando sentimos verdadera necesidad? Por este motivo es más adecuado para la salud del cuerpo comer con sencillez. Además, te permitirá resolver con más eficacia los problemas cotidianos, disfrutarás más de los días en los que en la mesa se sirven platos más elaborados, y no tendrás miedo a pasar un día a pan y agua.
Epicuro. Epicureísmo: La filosofía del jardín
Es mucho mejor para los Seres que dependen de ti que los vuelvas competentes que no que los protejas. E incluso si existiera la posibilidad de desterrar para siempre todo lo que representa algún tipo de amenaza, todo lo peligroso (y, consecuentemente, todo lo que implica desafío e interés), eso tan solo conduciría a la aparición de otro peligro: el infantilismo humano permanente y la inutilidad absoluta.
Jordan Peterson. 12 reglas para vivir: un antídoto al caos