El advenimiento de la instantaneidad lleva a la cultura y a la ética humanas a un territorio inexplorado, donde la mayoría de los hábitos aprendidos para enfrentar la vida han perdido toda utilidad y sentido.
Zygmunt Bauman. Modernidad líquida
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
El advenimiento de la instantaneidad lleva a la cultura y a la ética humanas a un territorio inexplorado, donde la mayoría de los hábitos aprendidos para enfrentar la vida han perdido toda utilidad y sentido.
Zygmunt Bauman. Modernidad líquida
La magnitud de muchas cosas no reside en su naturaleza, sino en nuestra pequeñez.
Séneca. Cuestiones naturales
En la misma línea, así como de la cooperación y acuerdo de los hombres obtenemos grandes provechos, así también no hay desgracia tan abominable que no pueda provenir de un hombre contra otro.
Cicerón. Los deberes
Cuando el todo es sagrado, la parte tiene derecho al respeto; luego el hombre es sagrado, porque es tu conciudadano en la gran ciudad.
Séneca. Tratado sobre la ira
Hoy, uno de los tristes defectos de la sociedad es el defecto de la generalización. Se acostumbra a decir «los intelectuales» y «los escritores» como si fueran todos idénticos. Se acostumbra a decir «las mujeres» como si fueran todas iguales. Existe la costumbre de preguntarse y de preguntar cómo son hoy los jóvenes y cómo son los viejos. Se acostumbra también a llenar de méritos, de virtudes, de culpas y de deberes a las mujeres, los ancianos, los jóvenes y los intelectuales. En un lenguaje así, el mundo aparece dividido en batallones y escuadrillas. En realidad no existen tales escuadrillas. Cada ser humano tiene una fisonomía propia y una forma particular de estar en el mundo. Esto es algo obvio, pero parece que se ha olvidado.
Natalia Ginzburg. Las tareas de la casa y otros ensayos
Que nuestra añoranza de un mundo desaparecido es inútil, no cabe duda. En efecto, aquel mundo, tal como era, no podrá volver jamás. Y por otra parte, no está claro que eso sea lamentable. El hecho de que nosotros sintamos la necesidad de añorarlo, porque era el mundo que hospedaba nuestra juventud, no implica más que una inclinación sentimental, una debilidad de nuestro espíritu. Pero dicho esto, lo que también está claro es que al ser humano le resulta totalmente imposible establecer qué cosas le son útiles y qué cosas le son inútiles. El ser humano no lo sabe.
Natalia Ginzburg. Las tareas de la casa y otros ensayos
Una vibración lujuriosa mueve continuamente a Cloe, la más casta de las ciudades. Si hombres y mujeres empezaran a vivir sus efímeros sueños, cada fantasma se convertiría en una persona con quien comenzar una historia de persecuciones, de simulaciones, de malentendidos, de choques, de opresiones, y el carrusel de las fantasías se detendría.
Italo Calvino. Las Ciudades Invisibles
Identificar al ser humano con su mera profesión constituye un error gravísimo: en cualquier hombre hay algo esencial que va mucho más allá del oficio que ejerce.
Nuccio Ordine. La utilidad de lo inútil: Manifiesto
El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio.
Italo Calvino. Las Ciudades Invisibles
Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, solo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. Y en ese momento, cuando la desertificación del espíritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad.
Nuccio Ordine. La utilidad de lo inútil: Manifiesto