Yo sospecho que un mundo aniñado y pueril sería infinitamente más peligroso y despreciable que un mundo de hombres hechos.
Josep Pla. Humor honesto y vago
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Yo sospecho que un mundo aniñado y pueril sería infinitamente más peligroso y despreciable que un mundo de hombres hechos.
Josep Pla. Humor honesto y vago
Y en este estado de vaguedad y de dubitación, todo es errático y disperso. Uno desea amar no a una sola mujer sino a todas las mujeres —en la práctica a ninguna mujer—. Uno desearía ver no una sola cosa sino todo y al mismo tiempo —y al final no se ve nada, naturalmente—. Uno desearía estar no en un sitio sino en todos, simultáneamente, y así se está mal en todas partes, se padece una angustia permanente.
Josep Pla. Humor honesto y vago
La voluptuosidad no está en lo genérico ni en lo inconcreto; está en los detalles pequeños, insignificantes, de la vida. No consiste en dilatar la visión sino en empequeñecerla. No consiste en ensanchar la posesión sino en mejorar lo poco que uno posea.
Josep Pla. Humor honesto y vago
En asuntos de amor, el diálogo es nocivo. La adhesión incompleta enfría, prepara todas las catástrofes. La adhesión a ciegas, instintiva, la fe del carbonero, arrebata y vivifica.
Josep Pla. Humor honesto y vago
Los suburbios están poblados de difusas cantidades de personas buenas, cándidas, pobres, desvalidas, angélicas y de algún que otro caimán de dentadura afilada y de fauces siniestras. Esta cosa incierta, plástica como el cieno, desordenada y caótica que tienen los suburbios, forma un líquido en el que los caimanes viven espléndidamente. El suburbio es el bajo fondo de la ciudad, pero más laxo, más impune, más libre. Sobre sus paredes torvas y monótonas, evaporadas en una uniformidad que no tiene ya remedio, el ángel y la bestia luchan con la astucia y la violencia en silencio, encarnizadamente.
Josep Pla. Viaje en autobús
El viajar ha pasado a convertirse, pues, de raíz de la felicidad en una obligación penosa y desagradabilísima. El viajero es considerado hoy un infeliz, una especie de botarate de menor cuantía que va dando tumbos por el mundo porque no tiene más remedio. Al viajero de hoy se le concede, desde luego, una indudable fuerza física, no solo por lo que hace referencia al empuje indispensable para asaltar un tren o un autobús, sino para organizar una buena defensiva destinada al mantenimiento de las posiciones adquiridas.
Se le presumen, además, unas tales dotes para el ejercicio de la paciencia y de la mansedumbre, que uno sospecha si no las tendrá rayanas en la bobaliconería. ¡Cómo han cambiado las cosas y los tiempos! Ahora, los sedentarios contemplan compasivamente a los viajeros y les dicen con una punta de ironía: —¿Se marcha usted? ¡Cómo le compadecemos!
Josep Pla. Viaje en autobús
Sin embargo, una de las más provechosas máximas de Goethe es esta: la felicidad es la limitación; ser feliz consiste en limitarse. Pero el hombre raramente se limita; aspira siempre a tener más. Según los poetas elegíacos antiguos, esta tendencia humana a la ilimitación es debida a que el hombre es un animal melancólico y triste, dominado constantemente por el tedio: de aquí que el hombre sea por afán de cambiar —para matar el tiempo— un constante destructor de su propia obra y de su propia vida. Porque a más querer más tristeza, a más deseo más dolor, a más posesión más destrucción. Mucho más triste que bailar en el propio pueblo es bailar en el pueblo de al lado.
Josep Pla. Viaje en autobús