Para los antiguos, el artifex es, indistintamente, el hombre que practica un arte o un oficio; pero no es, a decir verdad, ni el artista ni el artesano en el sentido en que se emplean hoy estas palabras (e incluso la palabra “artesano” tiende cada vez más a desaparecer del lenguaje contemporáneo); es algo más que lo uno o lo otro porque, originalmente al menos, su actividad está ligada a principios de orden mucho más profundo.
René Guénon. El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos