El camino hacia la cima es duro. Pero es más fácil trepar si te apoyas en otros. Y mucho más fácil si los demás piensan que son “ellos” los que están sacando algo.
Kevin Dutton. La sabiduría de los psicópatas
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
El camino hacia la cima es duro. Pero es más fácil trepar si te apoyas en otros. Y mucho más fácil si los demás piensan que son “ellos” los que están sacando algo.
Kevin Dutton. La sabiduría de los psicópatas
Hay que señalar en primer lugar que, a pesar de todas las malas interpretaciones occidentales de nociones como Moksha y Nirvana, la extinción del “yo” no es en absoluto una aniquilación del ser, sino que implica, por el contrario, una “sublimación” de sus posibilidades.
René Guénon. El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos
Hay un escéptico mucho más terrible que el que cree que todo comenzó en la materia. Es posible encontrar al escéptico que cree que todo comenzó en él mismo. No duda de la existencia de ángeles o demonios, sino de la existencia de hombres y vacas. Para él, sus propios amigos son una mitología inventada por él mismo. Él creó a su propio padre y a su propia madre. Esta horrible fantasía tiene algo decididamente atractivo para el egoísmo un tanto místico de nuestros días.
G.K. Chesterton. La ética en el país de los duendes
Empezar a pensar que somos mejores, que somos especiales, que nuestros problemas y experiencias son increíblemente distintas de las de todos los demás, que nadie puede entender. Es una actitud que ha hundido a gente, equipos y causas mucho mejores que las nuestras.
Ryan Holiday. El ego es el enemigo
Siéntase desprotegido contra los elementos o las fuerzas o los alrededores. Recuérdese lo inútil que es enfurecerse y pelear y tratar de rodearse de ventajas. Vaya y entre en contacto con el infinito y póngale fin a su separación consciente del mundo. Reconcíliese un poco mejor con las realidades de la vida. Dese cuenta de todo lo que pasó antes de usted, y cómo solo quedan briznas de todo eso.
Ryan Holiday. El ego es el enemigo
El ego del ser humano en su aspecto fundamental es similar a lo largo y ancho del planeta. Actúa uniformemente, obedeciendo a las mismas influencias del ambiente con todas las razas y etnias, en cualquier parte del planeta, tanto en los trópicos como en las zonas templadas. Uno debe alejarse lo suficiente y adoptar un punto de vista tan lúcido que el aspecto heterogéneo de los detalles no ensombrezca los grandes movimientos de la masa en cuestión.
Franz Oppenheimer. El Estado: Su historia y evolución desde el punto de vista sociológico
La primera persona del singular –ese diablillo del yo– no es primera, ni persona, ni singular.
James Hilliman
Encontrar a la vida un significado yoico es hacer algo en la vida, y hasta cierto punto, es acertado. Pero trascender el ego supera ese tipo de significados…, apunta a un significado que no es tanto de hacer como de ser. Como dijo Cummings: «Si puedes ser, sé. Si no, levanta el ánimo y ocúpate de asuntos ajenos, haz y deshaz cosas de otros hasta que revientes».
Ken Wilber. La conciencia sin fronteras
Aceptar lo involuntario como parte de uno mismo no quiere decir que uno pueda controlarlo. No podemos hacer que nos crezca el pelo más rápido, que el vientre no nos haga ruido o que la sangre nos circule en sentido inverso. Pero al comprender que estos procesos forman parte de nosotros mismos tanto como los voluntarios, uno renuncia a ese programa crónico, pero estéril, de hacerse cargo de la creación, de manipularlo todo obsesivamente y sentirse obligado a controlarlo: uno mismo y su mundo.
Paradójicamente, entenderlo así aporta una sensación de libertad más amplia. El voluntarioso ego puede ocuparse conscientemente de un máximo de dos o tres cosas al mismo tiempo. Sin embargo, y sin la menor duda del ego, en este momento el organismo total está coordinando millones de procesos simultáneamente, desde las complejidades de la digestión a las de la transmisión neutral, sin hablar de la coordinación de la información conceptual.
Esto requiere una sabiduría infinitamente mayor que las tretas superficiales de las que tanto se enorgullece el ego. Cuanto más capacitados estamos para apoyarnos en el centauro, más capaces somos de asentar nuestra vida en este vasto almacén natural de prudencia y libertad.
Ken Wilber. La conciencia sin fronteras