Muchos hombres se encuentran atrapados entre la intensidad de sus deseos sexuales y su miedo a las mujeres.
Boris Cyrulnik. Morirse de vergüenza
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Muchos hombres se encuentran atrapados entre la intensidad de sus deseos sexuales y su miedo a las mujeres.
Boris Cyrulnik. Morirse de vergüenza
He conocido a mujeres que entregaban sin decir palabra a hombres que apenas conocían su tarjeta de visita donde habían anotado sus horas libres. He conocido a otras que se ponían furiosas y corrían a la comisaría en cuanto un hombre les sonreía. Esta gama de reacciones emocionales sorprendentemente variables, desde la desenvoltura más ligera a la vergüenza agobiante, se adquiere a lo largo del desarrollo afectivo, bajo la presión del medio sensorial que estimula de forma desigual el cerebro que se está desarrollando.
Boris Cyrulnik. Morirse de vergüenza
Hay hombres y mujeres que tienen un talento especial para el amor; son tan escasos, creo yo, como quienes tienen un talento especial para las matemáticas y la pintura. A los menos dotados desde el punto de vista congénito, el cristianismo y —recientemente— el humanitarismo han intentado enseñarles el arte de amar. La mayoría de las personas no aman a sus semejantes, o los aman solamente en términos abstractos e incluso en ausencia.
Aldous Huxley. Música en la noche
Es importante desenmascarar el diálogo entre feministas institucionales y misóginos, ya que éste eclipsa la libertad de las mujeres. Ni dominadas, ninguneadas y humilladas por la misoginia, ni maternadas por el feminismo institucional. Algunas no nos doblegaremos en la batalla final por ser reconocidas como adultas y últimas responsables de nuestras decisiones, y por lo tanto, reconocidas como las únicas detentoras de soberanía plena para tomarlas. Ni machismo, ni tutelaje feminista. Ese encuentro entre extremos, hipócritamente planteado con la apariencia de irreconciliable, es el último muro que debemos derrumbar las mujeres libres.
Leyre Khyal. Prohibir la manzana y encontrar la serpiente: Una aproximación crítica al feminismo de cuarta generación
La misoginia consiste en decir que las mujeres son culpables de todo, y el feminismo institucional se parece a ella cuando afirma que las mujeres son víctimas siempre. Se echa de menos un discurso que dibuje a la mujer con soberanía para conquistar y ejercer el poder sobre su propia vida. Ni culpables ni víctimas. Responsables. Asumamos que tomamos decisiones y conocer el efecto de éstas es el único camino hacia la verdadera libertad.
Leyre Khyal. Prohibir la manzana y encontrar la serpiente: Una aproximación crítica al feminismo de cuarta generación
¿Qué nos enseñan las «putas»? Nos muestran el corazón de las relaciones sociales, aquello contra lo que se levantan. Por eso una mujer que se apropie de su sexualidad y la exhiba siempre será peligrosa a ojos de los demás y tendrá que asumir el riesgo de que el entorno la castigue, pues aún quedan conquistas que no pasan por los discursos ni las políticas, sino por posiciones que sólo las mujeres pueden tomar, sin nadie que las tutele. Ante las mujeres sexualmente poderosas el resto de mujeres se sienten profundamente impotentes. Aquí no hay sororidad que valga. Las mujeres jóvenes tienen que saber esto, sobre todo aquellas que son bellas y exuberantes. Es una responsabilidad de las adultas explicar honestamente estas dinámicas que al contrario, las feministas olvidan, o directamente hacen creer en lo contrario.
Leyre Khyal. Prohibir la manzana y encontrar la serpiente: Una aproximación crítica al feminismo de cuarta generación
Y ella y sus amigas se prodigan tanto en los fogones para sus maridos no porque los amen, sino porque temen la inenarrable comparación siempre al acecho que los hombres pueden hacer entre esposas y madres. Es esta competencia hasta el último aliento entre esposas y suegras lo que da cohesión a la República italiana y mantiene unidos a tantos matrimonios, qué os pensáis.
Paolo Sorrentino. Todos tienen razón
El sentimiento de culpa en las mujeres tiene algo característico: nunca dura demasiado, tiene una autonomía de minutos, pronto se transforma en irritación para degenerar luego en pasotismo, y cuando llega ese momento, si dejáis que ella os vea con mala cara, terminaréis archivados en el fondo del fondo, justamente ahí, cerca del culo.
Paolo Sorrentino. Todos tienen razón
Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad. ¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad? La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
Milan Kundera. La insoportable levedad del ser
El encuentro con la diosa (encarnada en cada mujer) es la prueba final del talento del héroe para ganar el don del amor (caridad: amor fati), que es la vida en sí misma, que se disfruta como estuche de la eternidad.
Joseph Campbell. El héroe de las mil caras