Para ti y para mí, el momento supremo, el placer más intenso no ocurre cuando nuestras mentes dominan sino cuando “perdemos” la razón, y tanto tú como yo la perdemos de la misma manera, por amor.
Anaïs Nin y Henry Miller. Una pasión literaria
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Para ti y para mí, el momento supremo, el placer más intenso no ocurre cuando nuestras mentes dominan sino cuando “perdemos” la razón, y tanto tú como yo la perdemos de la misma manera, por amor.
Anaïs Nin y Henry Miller. Una pasión literaria
La búsqueda de la verdad es una especie de cacería, en la que la propia búsqueda constituye una gran parte del placer.
John Locke. Ensayo sobre el entendimiento humano
Un obstáculo menos drástico para experimentar flujo es el excesivo temor al ridículo. Una persona que se preocupa constantemente acerca de cómo la perciben los demás, que tiene miedo de crear la impresión equivocada o de hacer algo impropio, se condena también a excluirse permanentemente del disfrute.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Si nos comparamos con las personas que vivieron solo hace unas generaciones, tenemos oportunidades mucho mayores de disfrutar de un buen rato, aunque no hay indicios de que realmente disfrutemos de la vida más que nuestros antepasados. Tener oportunidades no es suficiente. También necesitamos de las habilidades para utilizarlas. Necesitamos saber cómo controlar la conciencia (una habilidad que la mayoría de gente no ha aprendido a cultivar). Estamos rodeados por una inaudita gama de artefactos recreativos y de posibilidades de ocio, pero la mayoría de nosotros nos sentimos aburridos y vagamente frustrados.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
El marqués de Sade perfeccionó el provocar dolor hasta convertirlo en una forma de placer y, de hecho, la crueldad es una fuente universal de disfrute para las personas que no han desarrollado unas habilidades más elaboradas.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
El disfrute aparece en el linde entre el aburrimiento y la inquietud, cuando los desafíos están justo en equilibrio con la capacidad de la persona para actuar.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Si uno es demasiado complaciente y siente que la energía psíquica que podría invertir en nuevas direcciones se derrochará a menos que haya una buena oportunidad de conseguir gratificaciones extrínsecas, uno puede acabar por no disfrutar de la vida y el placer será la única fuente de experiencias positivas.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Las experiencias que dan placer pueden dar también disfrute, pero las dos sensaciones son bastantes diferentes. Por ejemplo, todos sentimos placer al comer. Pero disfrutar del alimento, sin embargo, es más difícil. Un gourmet disfruta comiendo, como lo haría cualquiera que ponga la atención suficiente en una comida como para discriminar las diversas sensaciones que nos produce. Como este ejemplo sugiere, podemos experimentar placer sin invertir en ello energía psíquica, considerando que el disfrute sucede únicamente como resultado de una atención poco usual. Una persona puede sentir placer sin realizar esfuerzo alguno si los centros apropiados en su cerebro se estimulan eléctricamente o como resultado de la estimulación química de las drogas. Pero es imposible disfrutar de un partido de tenis, de un libro o de una conversación a menos que la atención esté totalmente concentrada en esa actividad.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Los sucesos capaces de hacernos disfrutar ocurren cuando una persona no solamente ha cumplido alguna expectativa anterior o satisfizo una necesidad o un deseo, sino también cuando ha ido más allá de lo qué él o ella se habían programado hacer y logran algo inesperado, tal vez algo que nunca habían imaginado. El disfrute está caracterizado por este movimiento hacia delante: por un sentimiento de novedad, de realización.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
El placer es un componente importante de la calidad de vida, pero por sí mismo no trae la felicidad. El sueño, el descanso, el alimento y el sexo nos ofrecen reconstituyentes experiencias homeostáticas que ordenan de nuevo la conciencia después de que la intrusión de las necesidades del cuerpo haya provocado entropía psíquica. Pero no producen crecimiento psicológico. No agregan complejidad a la personalidad. El placer nos ayuda a mantener el orden, pero, por sí mismo, no puede crear un nuevo orden en la conciencia.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad