Yo también había tejido una cesta de delicada textura, pero no convencí a nadie de que valiera la pena comprarla . Sin embargo, no pensé que no mereciera la pena tejerlas y, en lugar de estudiar cómo conseguir que los hombres creyeran que valía la pena comprar mis cestas, estudié cómo evitar la necesidad de venderlas.
Henry David Thoreau. Walden