Beaudelaire me dijo hace mucho tiempo que en cada uno de nosotros hay un hombre, una mujer y un niño, y el niño está siempre en apuros.
Anaïs Nin. Ser mujer
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Beaudelaire me dijo hace mucho tiempo que en cada uno de nosotros hay un hombre, una mujer y un niño, y el niño está siempre en apuros.
Anaïs Nin. Ser mujer
La diferencia entre un niño, un adolescente y un adulto no está en los años que tienen o en a qué se dedican, sino en por qué hacen las cosas. El niño roba helado porque le hace sentir bien, y es ajeno o indiferente a las consecuencias. El adolescente no roba porque sabe que eso tendrá peores consecuencias en el futuro, pero su decisión no deja de ser una negociación con su yo futuro: renunciaré ahora a este placer para evitar un dolor mayor en el futuro. Sin embargo, únicamente es el adulto quien no roba por el simple principio de que robar está mal.
Mark Manson. Todo está jodido
Es mucho mejor para los Seres que dependen de ti que los vuelvas competentes que no que los protejas. E incluso si existiera la posibilidad de desterrar para siempre todo lo que representa algún tipo de amenaza, todo lo peligroso (y, consecuentemente, todo lo que implica desafío e interés), eso tan solo conduciría a la aparición de otro peligro: el infantilismo humano permanente y la inutilidad absoluta.
Jordan Peterson. 12 reglas para vivir: un antídoto al caos
El tratamiento preferencial que se puede dispensar a un niño durante el desarrollo puede contribuir a formar un hombre atractivo, equilibrado y seguro de sí mismo. Este fue el caso del padre del psicoanalista Sigmund Freud, según sus propias palabras: «Un hombre que fue el indisputable favorito de su madre mantiene durante el resto de su vida el sentimiento de conquistador, esa confianza en el éxito que a menudo conduce al éxito real.
Jordan Peterson. 12 reglas para vivir: un antídoto al caos
Los cuentos dicen que las manzanas eran doradas, sólo para refrescarnos la fascinación de aquel momento olvidado en que descubrimos que eran verdes. Hablan de ríos donde corre el vino, sólo para recordarnos, por un instante feliz, que lo que corre es agua. He dicho antes que esto es totalmente razonable y nada crédulo. Pero en este punto prefiero el mayor grado de incredulidad; cuyo mejor nombre es la Ignorancia.
G.K. Chesterton. La ética en el país de los duendes
Un chico de siete años se emociona cuando le cuentan que Tom abrió la puerta y vio un dragón. Pero un niño de tres se asombra cuando le cuentan que Tom abrió la puerta. A los adolescentes les gustan los cuentos románticos, pero a los niños pequeños les gustan los cuentos realistas porque los encuentran románticos. De hecho, pienso que los niños pequeños pueden ser el único tipo de personas capaces de leer una novela realista moderna sin aburrirse.
G.K. Chesterton. La ética en el país de los duendes
De la misma forma que a todos nos gustan los cuentos de amor porque tenemos una inclinación amorosa, a todos nos gustan los cuentos maravillosos porque tocan la fibra de nuestra capacidad de asombro y maravilla. La prueba es que cuando éramos niños pequeños no necesitábamos cuentos de hadas: sólo necesitábamos cuentos. La vida normal nos parecía suficientemente fascinante.
G.K. Chesterton. La ética en el país de los duendes
Puesto que los humanos nacen subdesarrollados, pueden ser educados y socializados en una medida mucho mayor que cualquier otro animal. La mayoría de los mamíferos surgen del seno materno como los cacharros de alfarería vidriada salen del horno de cochura: cualquier intento de moldearlos de nuevo los romperá. Los humanos salen del seno materno como el vidrio fundido sale del horno. Pueden ser retorcidos, estirados y modelados con un sorprendente grado de libertad. Esta es la razón por la que en la actualidad podemos educar a nuestros hijos para que se conviertan en cristianos o budistas, capitalistas o socialistas, belicosos o pacifistas.
Yuval Noah Harari. Sapiens. De animales a dioses
Estas cinco cosas tendréis de vuestros padres, seis años después de salir del útero: la duración de vuestros días, vuestra suerte, vuestra riqueza, vuestra instrucción y vuestro túmulo.
Eric Berne
—¿Podría decirme qué camino debo tomar?
—Eso depende en gran medida de adónde quieras ir —dijo el gato.
—No me importa mucho… —respondió Alicia.
—Entonces no importa hacia dónde vayas.
Lewis Carroll. Alicia en el país de las maravillas