Los griegos se expresaban de una manera que consideraba el efecto de las acciones sobre los hablantes. Ellos, libres, se preguntaban siempre cómo. Nosotros, prisioneros, nos preguntamos siempre cuándo. Andrea Marcolongo. La lengua de los Dioses: Nueve razones para amar el griego
Frases de Libertad
Los dogmas
Los dogmas no son concluyentes, sino ocluyentes: taponan el libre juego de nuestros sentidos y la libertad de nuestra razón. No hay dogma cuando alguien dice: «Ésta es mi roca de fondo y ya no me haré más preguntas». En ello consiste antes o después la cordura. Pero sí hay…
El extremo de la cadena
Nuestros contemporáneos son incesantemente atormentados por dos pasiones enemigas: sienten la necesidad de ser guiados y el deseo de permanecer libres. No pudiendo destruir ni el uno ni el otro de estos instintos contrarios, se esfuerzan en satisfacer a los dos al mismo tiempo. Imaginan un poder único, tutelar, todopoderoso,…
El hombre sin fe
Las ideas de libertad o democracia se deterioran hasta el punto de no ser ya otra cosa que una fe irracional cuando no están basadas en la experiencia productiva de cada individuo, sino que le son presentadas a éste por partidos políticos o Estados que le obligan a creer en…
Las dos tendencias de la igualdad
Veo muy claramente en la igualdad dos tendencias: una que lleva el espíritu de cada hombre hacia pensamientos nuevos, y la otra que lo reduce fácilmente a no pensar más. Y veo que, bajo el imperio de ciertas leyes, la democracia ahogará la libertad intelectual que el estado social democrático…
El tirano
No basta con liberarse del tirano; la sociedad que dio origen al tirano ha de transformarse por completo. Slavoj Žižek. Problemas en el paraíso
Consumo y obediencia
El afán de consumo es un afán de obediencia a una orden no pronunciada. En Italia todos sienten ese afán, degradante, de ser iguales a los demás cuando se trata de consumir, de ser felices, de ser libres, porque tal es la orden que inconscientemente han recibido y «deben» obedecer…

Ser libres
No enseñar lo que se debe desear. Enseñar a ser libres. David Foster Wallace. La broma infinita