Perecemos por el ejemplo de los demás; nos salvaremos si nos separamos de la masa.
Séneca. Sobre la felicidad
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Perecemos por el ejemplo de los demás; nos salvaremos si nos separamos de la masa.
Séneca. Sobre la felicidad
Nada importa, pues, más que no seguir, como ovejas, el rebaño de los que nos preceden, yendo así, no a donde hay que ir, sino a donde se va. Y ciertamente nada nos envuelve en mayores males que acomodarnos al rumor, persuadidos de que lo mejor es lo admitido por el asentimiento de muchos, tener por buenos los ejemplos numerosos y no vivir racionalmente, sino por imitación.
Séneca. Sobre la felicidad
El que persigue el placer pospone a él todas las cosas, y lo primero que descuida es su libertad, que sacrifica por el vientre; y no compra los placeres para sí mismo, sino que se vende a los placeres.
Séneca. Sobre la felicidad
No sé si realizaré progresos, pero prefiero la falta de éxito a la falta de fe.
Séneca. Cartas a Lucilio
La magnitud de muchas cosas no reside en su naturaleza, sino en nuestra pequeñez.
Séneca. Cuestiones naturales
A nadie elevó tan alto la fortuna que no pudiese convertir en amenazas cuántas concesiones le había hecho.
Séneca. Cartas a Lucilio
Nada haré por el parecer de la gente; todo lo haré al dictado de mi conciencia.
Séneca. De la felicidad
Si alguna vez piensas en los que van por delante de ti, piensa en cuántos te siguen.
Séneca. Cartas a Lucilio
Recordemos cuántas veces se mostró nuestra juventud poco celosa de sus deberes, poco cauta en sus palabras, poco sobria en el vino. Se ha irritado uno: démosle tiempo para reconocer lo que ha hecho, él mismo se corregirá. Impondrase castigo; no hay razón para que nosotros hagamos lo mismo que él. Es indudable que el que desprecia los ataques que arrancan de la multitud se coloca más alto que ella: propio es de la verdadera grandeza no sentirse herida.
Séneca. Tratado sobre la ira
Cuando el todo es sagrado, la parte tiene derecho al respeto; luego el hombre es sagrado, porque es tu conciudadano en la gran ciudad.
Séneca. Tratado sobre la ira