No creo equivocarme al comparar el sueño con el amor; no creo engañarme al comparar el amor con una especie de ensueño de dos, cierto que junto con instantes de ensueño individual, de pequeños juegos de conjunciones y cruces de caminos, pero que permiten, con todo, transformar nuestra existencia terrenal…
Todo era bastante armonioso y sobre todo muy relajante. Por desgracia no era posible evitar la constatación de que un paisaje agradable hoy era casi necesariamente un paisaje preservado de toda intervención humana desde como mínimo un siglo. Michel Houellebecq. Aniquilación