
Le recuerdo que ahí dentro sólo hay células. Entre ellas, una compleja red de neuronas. Miles de millones de ellas, dedicadas a memorizar todas las interacciones del interior con el exterior y organizarlas como información hecha historia, película. En realidad, usted está sometido al poder de su historia, el relato o película que integra todo lo que ha decidido y hecho a lo largo de su vida, con más o menos libertad. Le aconsejo que piense más en esa historia que construye y actualiza constante e inconscientemente el sistema neuroinmune que, por ejemplo, en el colesterol.
Arturo Goicoechea. Sapiens, ma non troppo