Para actuar con coherencia, es esencial reflexionar internamente antes de proyectar nuestras acciones hacia el exterior. Por el contrario, para perpetrar el mal, basta con abandonar el pensamiento independiente y seguir las directrices del grupo sin cuestionarlas. La renuncia a pensar por uno mismo y la incapacidad para empatizar con los demás han sido las causas de las peores atrocidades cometidas por el ser humano.
Pedro Vivar. El arte de la coherencia