La idea de Estado no existe más allá de las personas que lo integran, de aquellos que le otorgan credibilidad. Se trata de un grupo organizado que recauda impuestos y estructura la sociedad según su voluntad. Antiguamente, esta función la ejercía un rey, un califa o un emperador, una figura física acompañada de sus secuaces, que recolectaba tributos y ofrecía protección a cambio, de manera similar a como actuaría una mafia en la actualidad. Esta forma de gobierno ha evolucionado hasta lo que conocemos hoy como Estado, una entidad abstracta que disuelve la conciencia de clase y disminuye la resistencia al cobro de impuestos.
Pedro Vivar. El arte de la coherencia