El mayor peligro, el de perder nuestro propio ser, puede pasar desapercibido como si no fuera nada, mientras que cualquier otra pérdida, como la de un brazo, una pierna o cinco dólares, sin duda la notaremos.
Søren Kierkegaard
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
El mayor peligro, el de perder nuestro propio ser, puede pasar desapercibido como si no fuera nada, mientras que cualquier otra pérdida, como la de un brazo, una pierna o cinco dólares, sin duda la notaremos.
Søren Kierkegaard
En general los que están convencidos de que a través de la historia parcial observan adecuadamente la totalidad me parecen sufrir algo parecido a quienes, contemplando las partes dispersas de lo que fue un cuerpo vivo y hermoso, creyesen que tenían una visión plena de la vitalidad y la belleza del ser vivo.
Polibio
Los pájaros, igual que el alma tiene que conocer y comprender lo que debe, han sido creados y puestos en el mundo para que se eleven en el aire con la ayuda de sus plumas y vayan por todas partes. Así también el alma, mientras está en el cuerpo, se extiende y eleva por todas partes por medio de sus pensamientos.
Hildegarda de Bingen. Physica
Todo lo que el cuerpo puede hacer es potencialmente agradable, aunque hay mucha gente que ignora esta capacidad y usa su físico tan poco como le es posible, dejando inexplorada su capacidad para proveer flujo. Los sentidos nos dan una información caótica cuando no los educamos; un cuerpo no entrenado se mueve de forma desgarbada y torpe; un ojo insensible no está interesado en lo que ve, o lo ve todo feo; la oreja que no tiene educación musical oye ruidos que la molestan, y un paladar basto sólo paladea gustos insípidos. Si dejamos que las funciones del cuerpo se atrofien, la calidad de vida llega a convertirse en meramente la adecuada, y para algunos incluso disminuye. Pero si uno toma conciencia de lo que el cuerpo puede hacer y aprende a imponer orden sobre sus sensaciones físicas, la entropía cede el paso a una armonía agradable en la conciencia.
Mihaly Csikszentmihalyi. Fluir: una psicología de la felicidad
Acuérdate de que lo que te agita a manera de un títere es una cierta fuerza oculta en tu interior; y esta fuerza es la actividad, es la vida, es, si así puede decirse, el hombre mismo. Nunca confunda tu imaginación esta fuerza con el receptáculo que lo encierra y los miembros moldeados a su alrededor; porque éstos son muy parecidos a los utensilios, y sólo diferentes en que nos pertenecen por nacimiento. Puesto que, estas partes de nosotros mismos, sin la causa que los moviliza y les torna el reposo, no tendrían otra utilidad que la que tiene la lanzadora para la tejedora, la pluma para el escribano, el látigo para el cochero.
Marco Aurelio. Meditaciones
Por fortuna, ni la mujer ni el varón tienen cuerpo. Son corpóreos.
Alfonso López Quintás. La manipulación del hombre a través del lenguaje
Después de Descartes, la psicología de la Ilustración hizo desaparecer el Deus de la machina, y en consecuencia sólo dejó la máquina, o mejor, una megamáquina o conjunto de máquinas sin un piloto que las gobierne. La unidad de mente y cuerpo que proporcionaba Dios (pero sólo un Dios epistemológico) en Descartes y Leibniz, ha sido sustituida por este conjunto de máquinas autónomas sin aparente relación entre ellas, pero que fantasmalmente forman una unidad, conocida por el alias de «la mente».
Ángel Alonso-Cortés. El fantasma de la máquina de lenguaje
La verdadera importancia de un estado de ánimo es que tiene por sí solo la capacidad de alterar profundamente la manera en la que se comporta nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Hay estados de ánimo que generan salud y vitalidad. Además, ayudan al despliegue de la inteligencia y la creatividad. Son estados de ánimo que favorecen la conexión entre las personas, la colaboración y el trabajo en equipo. Hay estados de ánimo que hacen justo lo contrario. Los estados de ánimo afectan individualmente a las personas y colectivamente a familias, ciudades y países. Recordemos, por ejemplo, el estado de ánimo que existía en Alemania después de la Primera Guerra Mundial, cuando, además de la enorme deuda económica con los países ganadores de la contienda, tenían seis millones de parados.
Mario Alonso Puig. Reinventarse
Sobre sí mismo, sobre su cuerpo y su espíritu, el individuo es soberano.
John Stuart Mill. Sobre la libertad
El carbono del cuerpo es simple carbono. Por lo tanto: “en el fondo”, la psique es simplemente “mundo”.
Carl Gustav Jung. El secreto de la flor de oro