Usad las palabras como si fuesen dinero y gastadlas sabiamente. Hay que ser Harry el Sucio, no Jim Carrey.
Dan Lyons. Cállate: El poder de mantener la boca cerrada en un mundo de ruido incesante
Frases y fragmentos de libros que te harán pensar
Usad las palabras como si fuesen dinero y gastadlas sabiamente. Hay que ser Harry el Sucio, no Jim Carrey.
Dan Lyons. Cállate: El poder de mantener la boca cerrada en un mundo de ruido incesante
El terrorismo de las Buenas Obras no se parece a ningún otro. Tiene la pinta del tiempo que se evapora, de los mareos provocados por el licor, de los atentados con eufemismos, de los salvajes bombardeos con buenas palabras.
Querer “denunciarlo” es ya adoptar su lenguaje. Identificar sus elementos es una hazaña casi imposible. Lo mismo que buscar a sus responsables. La invasión hacia la que caminamos, un poco encorvados pero sonrientes, a regañadientes a veces pero fascinados, tiene esto de particular: que estamos obligados a analizar mediante artificios sus componentes si queremos hablar de ella.
Podemos decir “los medios”, “el espectáculo”, “las imágenes”, pero nunca será del todo eso. Pocas palabras llegan a la altura de ese Algo que huye sin cesar empapándonos completamente de su euforia.
Philippe Muray. El Imperio del Bien
Si hoy se acusa al inglés de generar tantos neologismos y préstamos que contaminan nuestras lenguas romances, ¿quién levantaría la mano para acusar al griego de haber hecho lo mismo (y más que de sobra)?
Andrea Marcolongo. Etimologías para sobrevivir al caos
A cada desmoronamiento de las pruebas, el poeta responde con una salva al futuro.
René Char
Cada lengua es una ventana a otro mundo, a otro paisaje, a otra estructura de valores humanos.
George Steiner. La barbarie de la ignorancia. Conversación con Antoine Spire
Lo que hemos superado son solo los fantasmas de las palabras, no los hechos psíquicos que fueran responsables del nacimiento de los dioses. Estamos todavía exactamente tan poseídos por nuestros contenidos anímicos autónomos como si éstos fueran dioses. Ahora se los llama fobias, obsesiones, etc.; brevemente, síntomas neuróticos. Los dioses han pasado a ser enfermedades, y Zeus no rige más el Olimpo, sino el plexus solaris y ocasiona curiosidades para la consulta médica, o perturba el cerebro de políticos y periodistas quienes, involuntariamente, desencadenan epidemias psíquicas.
Carl Gustav Jung. El secreto de la flor de oro
Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.
Lao-Tse. Tao Te Ching
Cuando el mundo está ordenado no existe historia. Es necesario que en el mundo ordenado se introduzca el desorden para que haya actividad de narración. El traidor y el falsificador son de alguna manera quienes ponen en movimiento la historia.
Paolo Fabbri
Por tener cierto don para escribir de cierto modo, nos convertimos, hasta algún punto, en nuestro modo de escribir. Nos moldeamos a semejanza de nuestra marca particular de elocuencia.
Aldous Huxley. La filosofía perenne
Lo que no está en nosotros larvado o consciente, jamás nos lo darán palabras ajenas. Aquello que me hace distinto de todos los hombres, que antes de mí no estuvo en nadie, y que después de mí ya no será en humana forma, fatalmente ha de permanecer hermético. Yo lo sé, y, sin embargo, aspiro a exprimirlo dando a las palabras sobre el valor que todos le conceden, y sin contradecirlo, un valor emotivo engendrado por mí.
Ramón María del Valle-Inclán. La lámpara maravillosa